El Síndrome del Yaciente (Fantasma Transgeneracional)

El Síndrome del Yaciente

 

El Síndrome del Yaciente, término acuñado por el Dr. Salomon Sellam, fue definido como el «Fantasma Transgeneracional» por su descubridora, la Dra. Anne Ancelin Schützenberger.

Esta particularidad nos inter-conecta a la memoria de las personas ya fallecidas en el árbol familiar y la verdad es que nuestro árbol está básicamente formado por personas que ya murieron.

Muchas de las dolencias físicas o emocionales actuales se explican y resuelven cuando el que las sufre reconstruye su árbol familiar o Transgeneracional y puede identificar de quién es Yaciente.

Ser Yaciente significa llevar la memoria de un antepasado, simplemente por haber nacido o haber sido engendrado cerca de la fecha de nacimiento o de fallecimiento de ese antepasado. De ahí la importancia radical de recuperar las fechas de nuestros ancestros para poder establecer esta lógica.

 

Los estudios y la práxis del Dr. Sellam sobre yacientes, desde la psicosomática humanista, arrojan también resultados positivos en procesos complejos.

Yaciente significa “durmiente”. Así pues, se puede reparar esta memoria haciendo justo lo contrario del durmiente, es decir, actuando compulsivamente, ya que pararse significaría morir.

Ser Yaciente significa traer al presente cierta información de aquel familiar ya fallecido, del cual heredamos una memoria.

En general, los programantes que exploramos en el árbol suelen ser de reparación, al menos, los que interfieren negativamente en el consultante. De este modo, podemos reconocer diversos programas de reparación… pero ¿qué es lo que hay que reparar y por qué reparamos?

Reparamos «los dramas familiares» los silencios, lo que no se expresó y lo hacemos porque «alguien tiene que hacerlo».

En el árbol transgeneracional, cuando un individuo repara la memoria de otro miembro del clan, quiere decir que ha sido designado para administrar esta información.

En ocasiones, las cargas se reparten entre varios hermanos. A veces es uno sólo quien lleva las mayores cargas, para que el árbol pueda continuar creciendo y dando frutos en otros miembros de la familia.

Hay muchas formas de reparar las memorias familiares:

  • con la profesión y las pasiones
  • en las alianzas que adquirimos, o en la ausencia de ellas
  • con una enfermedad
  • con un trastorno del comportamiento
  • teniendo hijos que porten esas memorias ancestrales
  • o bien no teniendo descendencia, para que esa memoria desaparezca.

Los duelos bloqueados, esos dramas que no pudieron ser asimilados, y de los que nunca se habló, debido al dolor insoportable de aquella experiencia de pérdida, son el objeto más común de reparación, y los Yacientes suelen expresar este duelo no vivido por la familia en forma de estados de ánimo bajo, desde edades tempranas, incluso desde la infancia, o bien como enfermedades de importancia que se desencadenan en la niñez.

¿TIENES UNA MEMORIA DE YACIENTE? ….Hazte estas preguntas…

  1. Sueles tener la impresión de no estar viviendo tu propia vida.
  2. Sientes un estado crónico de ausencia, soledad, incluso estando en compañía.
  3. En general y sin motivo te embargan estados de melancolía.
  4. Sientes que has tomado decisiones vitales absurdas, como obligado por una fuerza externa desconocida.
  5. Sientes como si alguien dirige tus pasos, aún en contra de sus propios deseos, o del sentido común.
  6. Tienes dificultades para experimentar placer, felicidad y motivación.
  7. Tus proyectos se ven interrumpidos.
  8. No has conseguido crear una familia / pareja / hijos.
  9. Tienes una vocación de servicio pero no ganas mucho dinero, ni reconocimiento.
  10. Tienes alguna enfermedad invalidante, autoinmune, o bien eres hiperactivo, tienes exceso de preocupación sin motivo.